SOLEDAD
Cada día el mundo entero se llena de nuevas vidas, nuevas personitas que no sólo llenan un espacio en el planeta sino también corazones, realidades, sueños…
Estadísticamente el planeta se ve sobre poblado al punto de analizar y debatir sobre la realidad económica de los países, anticonceptivos, recursos naturales, etc. Hablamos entonces de millones y millones de personas que llenan cada espacio, cada rincón de este planeta…
Algunos de nosotros aprendemos desde niños que el hecho de que el mundo este cada vez más lleno de personas no significa que estemos acompañados.
Cada etapa de nuestras vidas esta marcada por acontecimientos buenos y malos, cada uno de estos trae consigo enseñanzas y pueden desarrollarse en nuestra forma de ser según las condiciones en las cuales nos hayamos desenvuelto en nuestra infancia, respecto de los valores, creencias, costumbres, etc. introyectadas por nuestras familias y por la sociedad en la cual nos forjamos.
De vez en cuando la melancolía nos invade y nos cuestionamos por lo que somos ahora, pero estos cuestionamientos no sólo dependen de nuestra vida, sino de lo que vemos a nuestro alrededor, de lo que los demás han hecho y también de lo que han dejado de hacer. Vemos como muchos a nuestra edad tienen familias propias, nuevas vidas, nuevas experiencias, mezclan sus costumbres con las de los que ahora forman parte de sus nuevas realidades.
Esto me ha llevado a pensar que la soledad es algo muy triste, me he deprimido viendo a otros cumplir sus sueños de amor, de independencia, de realización personal, he caído hasta lo más profundo, hasta donde no había pensado llegar jamás. He recordado que en algún minuto fui feliz teniendo junto a mí a personas que compartían mis sueños, mis temores, mis anhelos… he llegado a pensar que la muerte es lo único que me haría feliz, que ya nadie necesita de mi y que mi presencia en este mundo no ha sido la más valiosa, que nadie notaria si falto algún día.
Cuando empecé a escribir esto sólo quería llenar de palabras tristes lo que creí que sería la reflexión más profunda de mi vida, salí a comprar unos cigarrillos y mientras llegaba a casa pensé que tal vez soy la única que aún puede cumplir lo que alguna vez se propuso. Siento que la soledad tiene una gran ventaja, la de poder “SER”, sin rendirle cuentas a nadie por ello…
Me he sentido sola y desprotegida, he envidiado a mis amigos por tener con quien llorar, con quien compartir sus alegrías, sus preocupaciones. Siento que eso es lo mejor de tener amor, pero no es sólo amor de pareja lo que anhelo…
Cuando volví a escribir vi lo afortunada que soy de ser quien soy, nunca espere tener todo lo que tengo hoy… tengo un hijo a pesar de que me dijeron que nunca lo iba a tener, pude conocerlo a pesar que el día que él nació yo estuve a punto de morir… Si bien me ha costado más que a nadie tener todo lo que ahora tengo, puedo decir que es producto de mi sacrificio, de mi esfuerzo, de mi dolor. Siento que esto es lo que pocos podemos decir y por lo mismo se valora más. Creo que cuando la gente me ve siente que he tenido todo gracias a los demás y no se imaginan lo equivocados que están, he tenido que luchar por cada paso que doy, por cada vez que me he caído y por cada vez que me he puesto en pie… definitivamente esto es lo que más me ha costado, sobre todo porque no he tenido una mano de la cual agarrarme para poder hacerlo.
Hoy puedo decir que Dios puso una mano virtual para poder tomar, para poder ponerme nuevamente en pie y aunque preferiría sentir su calor no voy a cuestionar jamás porque no lo tengo, porque a pesar de todo me ayudo a salir a flote y aunque me falta un poco para llegar a la orilla ya puedo hacerlo sola y sé que podré seguir tomándola cada vez que necesite de ella. Ahora siento que debo seguir adelante con mis sueños, con mis metas y que cada día debo proponerme estar bien.
La SOLEDAD es algo de lo que disfrute por mucho tiempo y que abandone sólo por no ir en contra de la sociedad. Hoy pretendo volver a disfrutar de ella pero en otra forma…
Me falta descubrir cosas, necesito terminar ciclos, comenzar a ser feliz y el día en que sienta que otro solitario quiere compartir esto conmigo ¡bienvenido sea!... antes no. Definitivamente tengo otra forma de mirar la vida y espero nunca perder esta luz que me diste al tomar mi mano.
Quisiera poder darle al mundo entero un poco de la dicha que hoy siento, por lo mismo creo que debo seguir cada día con más fuerza llenándome de conocimientos y espero poder compartirlos con quien se cruce en mi camino…
“ LA SOLEDAD PUEDE SER UN BUEN PASATIEMPO O UNA GRAN TRAGEDIA… SÓLO DEPENDE DE DONDE LA MIREMOS “…
Estadísticamente el planeta se ve sobre poblado al punto de analizar y debatir sobre la realidad económica de los países, anticonceptivos, recursos naturales, etc. Hablamos entonces de millones y millones de personas que llenan cada espacio, cada rincón de este planeta…
Algunos de nosotros aprendemos desde niños que el hecho de que el mundo este cada vez más lleno de personas no significa que estemos acompañados.
Cada etapa de nuestras vidas esta marcada por acontecimientos buenos y malos, cada uno de estos trae consigo enseñanzas y pueden desarrollarse en nuestra forma de ser según las condiciones en las cuales nos hayamos desenvuelto en nuestra infancia, respecto de los valores, creencias, costumbres, etc. introyectadas por nuestras familias y por la sociedad en la cual nos forjamos.
De vez en cuando la melancolía nos invade y nos cuestionamos por lo que somos ahora, pero estos cuestionamientos no sólo dependen de nuestra vida, sino de lo que vemos a nuestro alrededor, de lo que los demás han hecho y también de lo que han dejado de hacer. Vemos como muchos a nuestra edad tienen familias propias, nuevas vidas, nuevas experiencias, mezclan sus costumbres con las de los que ahora forman parte de sus nuevas realidades.
Esto me ha llevado a pensar que la soledad es algo muy triste, me he deprimido viendo a otros cumplir sus sueños de amor, de independencia, de realización personal, he caído hasta lo más profundo, hasta donde no había pensado llegar jamás. He recordado que en algún minuto fui feliz teniendo junto a mí a personas que compartían mis sueños, mis temores, mis anhelos… he llegado a pensar que la muerte es lo único que me haría feliz, que ya nadie necesita de mi y que mi presencia en este mundo no ha sido la más valiosa, que nadie notaria si falto algún día.
Cuando empecé a escribir esto sólo quería llenar de palabras tristes lo que creí que sería la reflexión más profunda de mi vida, salí a comprar unos cigarrillos y mientras llegaba a casa pensé que tal vez soy la única que aún puede cumplir lo que alguna vez se propuso. Siento que la soledad tiene una gran ventaja, la de poder “SER”, sin rendirle cuentas a nadie por ello…
Me he sentido sola y desprotegida, he envidiado a mis amigos por tener con quien llorar, con quien compartir sus alegrías, sus preocupaciones. Siento que eso es lo mejor de tener amor, pero no es sólo amor de pareja lo que anhelo…
Cuando volví a escribir vi lo afortunada que soy de ser quien soy, nunca espere tener todo lo que tengo hoy… tengo un hijo a pesar de que me dijeron que nunca lo iba a tener, pude conocerlo a pesar que el día que él nació yo estuve a punto de morir… Si bien me ha costado más que a nadie tener todo lo que ahora tengo, puedo decir que es producto de mi sacrificio, de mi esfuerzo, de mi dolor. Siento que esto es lo que pocos podemos decir y por lo mismo se valora más. Creo que cuando la gente me ve siente que he tenido todo gracias a los demás y no se imaginan lo equivocados que están, he tenido que luchar por cada paso que doy, por cada vez que me he caído y por cada vez que me he puesto en pie… definitivamente esto es lo que más me ha costado, sobre todo porque no he tenido una mano de la cual agarrarme para poder hacerlo.
Hoy puedo decir que Dios puso una mano virtual para poder tomar, para poder ponerme nuevamente en pie y aunque preferiría sentir su calor no voy a cuestionar jamás porque no lo tengo, porque a pesar de todo me ayudo a salir a flote y aunque me falta un poco para llegar a la orilla ya puedo hacerlo sola y sé que podré seguir tomándola cada vez que necesite de ella. Ahora siento que debo seguir adelante con mis sueños, con mis metas y que cada día debo proponerme estar bien.
La SOLEDAD es algo de lo que disfrute por mucho tiempo y que abandone sólo por no ir en contra de la sociedad. Hoy pretendo volver a disfrutar de ella pero en otra forma…
Me falta descubrir cosas, necesito terminar ciclos, comenzar a ser feliz y el día en que sienta que otro solitario quiere compartir esto conmigo ¡bienvenido sea!... antes no. Definitivamente tengo otra forma de mirar la vida y espero nunca perder esta luz que me diste al tomar mi mano.
Quisiera poder darle al mundo entero un poco de la dicha que hoy siento, por lo mismo creo que debo seguir cada día con más fuerza llenándome de conocimientos y espero poder compartirlos con quien se cruce en mi camino…
“ LA SOLEDAD PUEDE SER UN BUEN PASATIEMPO O UNA GRAN TRAGEDIA… SÓLO DEPENDE DE DONDE LA MIREMOS “…

